1. Longitud útil interior
Pregunta si la cifra describe plantilla, interior o pie recomendado. No son intercambiables. Una plantilla puede ser más corta que el espacio real o tener un borde que no admite apoyo. Mide ambos pies de pie y compara con el método publicado para el modelo.
2. Anchura del antepié
La zona más ancha no cae igual en todos los pies ni hormas. Una cifra aislada necesita posición y método. Observa si la pared invade el primer o quinto dedo. Elegir más largo para ganar anchura puede crear exceso frontal y peor sujeción.
Aplica estos criterios al catálogo visual y compara referencias de la misma familia.
3. Profundidad de puntera
El espacio vertical afecta uñas, dedos y plantillas. Forro y refuerzo reducen volumen aunque el exterior sea alto. Las guías clínicas recomiendan longitud, anchura y profundidad suficientes y alertan contra costuras voluminosas o materiales duros sobre zonas sensibles. Consulta la consejos clínicos sobre ajuste del calzado para ampliar este criterio.
4. Contorno de empeine
El cierre puede compensar parte del volumen, pero no una pala incompatible. Comprueba con cordones o tira en una posición media, no al límite. Si necesitas apretar hasta dejar marcas o el cierre apenas alcanza, la horma no ofrece margen funcional.
5. Anchura y altura de talón
Un talón estrecho puede deslizar en una horma amplia y uno alto puede rozar un cuello bajo. Camina y gira. No soluciones el deslizamiento comprimiendo los dedos. Plantilla, calcetín y cierre alteran la posición, así que pruébalos juntos.
Si una ficha no resuelve una medida o material, prepara una consulta concreta antes de decidir.
6. Posición de flexión
La distancia desde talón al punto donde doblan los dedos no siempre coincide con la longitud total. Un zapato puede sobrar delante y flexionar demasiado atrás. Camina y observa el pliegue. Si cae sobre una articulación o fuera del antepié, reconsidera el modelo.
7. Altura y contorno de caña
En botas añade altura desde el suelo, contorno en el borde y apertura del cierre. Mide con la ropa prevista. Una caña que cabe de pie puede presionar al sentarte; una demasiado amplia puede golpear. La talla del pie no resuelve estas variables.
